Reglas de etiqueta para acudir al baño del trabajo

Publicado el por ops1

Ir al baño es una actividad natural y cotidiana. Incluso, placentera. Mientras estés en casa no tiene mayor dificultad más que las de tu propia digestión, pero cuando estás en el trabajo la cosa cambia diametralmente: por alguna extraña razón es políticamente incorrecto que te vean entrar o salir del baño; cualquiera que sea tu intención.

Eso convierte al pequeño espacio entre los umbrales de la puerta del baño y del WC del trabajo en una zona de alta peligrosidad, donde corres el riesgo de ser tildado de extraño por hacer lo que no pudiste o quisiste hacer en casa: del dos.

Si no quieres que esto ocurra, sigue estas sencillas reglas para que tu reputación, literalmente, no se vaya por el excusado.

Nunca entres a prisa y directo al excusado. Intenta entrar despreocupado y si están ocupados o hay alguien en la «zona de peligro», pues simplemente entra y lávate las manos o haz otra cosa como peinarte y espera a que el terreno esté libre.

Afina el oído. Si ya lograste entrar, lo difícil ahora será salir sin ser detectado. Pon atención a los ruidos ambientales, si hay movimiento permanece sentado. Cuando ya no haya ruido sal a tus anchas.

Al final viene la regla de oro, tan conocida es que ni deberíamos repetirla: jamás saludes a alguien de mano mientras estás en la «zona de peligro», por mucho que sus manos parezcan húmedas, es posible que hayan salido del WC.


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